EL ESPACIO KRUZ, SU HISTORIA, LA LUCHA SIGUE

EL ESPACIO KRUZ, SU HISTORIA, LA LUCHA SIGUE

Hace 40 años nadie daba un peso por estos terrenos, casi nadie apoyo a los campesinos en su lucha dentro del pueblo, algunos terrenos eran monte, de hecho en el que hoy se encuentra el Espacio KRUZ era uno de ellos, pero les contaré esa parte…

EL ESPACIO KRUZ, SU HISTORIA, LA LUCHA SIGUE

 

Y aquí estamos en plena construcción del Espacio KRUZ, que por cierto aun no está terminado, la historia sigue y la lucha también.

En la actualidad ya muchos de los dueños originarios han fallecido, solo sobreviven 2, el abuelo Cruz y su hermano Alfonso, los hijos y las hijas de los dueños originarios ya no trabajan el campo tal vez solo 3 lo trabajamos, muchos ya vendieron y este lugar está en plena urbanización.

A pesar de esto la mayoría de los terrenos siguen cultivándose, la milpa se sigue sembrando como una muestra de que el pasado aun no se olvida.

Hace 40 años nadie daba un peso por estos terrenos, casi nadie apoyo a los campesinos en su lucha dentro del pueblo, algunos terrenos eran monte, de hecho en el que hoy se encuentra el Espacio KRUZ era uno de ellos, pero les contaré esa parte.

Dice el abuelo Cruz que cuando se repartieron los terrenos el bisabuelo tenía en el terreno de al lado sembrado caña de azúcar y el bisabuelo escogió ese terreno para el abuelo Cruz ya que vivía con él.

En el terreno de al lado se encuentra “la posa”, un ojo de agua ancestral, el terreno estaba limpio ya que ahí trabajaban el bisabuelo y el abuelo Cruz.

Todo estaba bien, pero cuando se comenzó a medir para repartir los terrenos el Sr. Francisco Cruz, nuestro tío y uno  de los hijos del bisabuelo Cruz, se inconformó ya que el terreno que le tocaba era el que hoy tenemos y como decíamos estaba enmontado.

El Sr. Francisco, como dijo el abuelo Cruz, hizo berrinche y pidió el terreno donde estaba “la posa” porque además ya estaba limpio, el bisabuelo Cruz, que por cierto siempre fue un hombre muy decidido y duro con sus hijos dijo que no le correspondía a Francisco pedir ya que el ya había decidido y que a él y al abuelo Cruz les había constatado mucho trabajo limpiar el terreno, sembrar y conservar la caña.

Pero el Sr. Francisco siguió con el berrinche y dijo que si no le daban ese terreno que le devolvieran el dinero que había cooperado y que no le dieran nada, Don Margarito Díaz  y el bisabuelo Cruz estuvieron de acuerdo con devolverle el dinero pero el abuelo Cruz, que siempre se ha pasado de buena gente, intercedió por su hermano y convenció al bisabuelo Cruz para que le diera el terreno a Francisco.

Así se repartieron los terrenos y se quedó el acuerdo de que el ojo de agua sería para todos los vecinos y que cualquiera podría usar esa agua.

Decimos que el abuelo Cruz siempre se ha pasado de buena gente ya que como el abuelo es muy bueno para trabajar, el primer año logró limpiar el terreno enmontado, sembrar más caña y lograr una muy buena cosecha, dice el abuelo Cruz, la mejor de ese año en estos terrenos.

La envidia de su hermano Francisco no se hizo esperar y después andaba diciendo que el abuelo Cruz había escogido el mejor terreno para él, además que unos años más tarde cuando quiso usar el agua de “la posa” Francisco se lo impidió.

Comento esto porque hemos estado luchando por preservar el agua en este lugar ya que actualmente ya no tenemos agua después ser un humedal.

Y quienes más nos han criticado por nuestra lucha han sido nuestros propios primos, los hijos de Francisco, de la Sra. Amalia y hasta nuestro tío Alfonso que como ustedes sabrán fueron apoyados por el abuelo Cruz para que tuvieran sus terrenos.

El abuelo Cruz se siente muy triste de que su hermano y sus sobrinos se porten así después que tanto los apoyó y sobre todo su hermano ya que hasta tuvo que hacerse pasar por él, pero les contaré también esta anécdota.

Como dijimos en la anterior parte el Sr. Alfonso no se encontraba en el pueblo cuando se inició la lucha, además no le correspondía un terreno pero uno de los tíos viejos, el Sr. Aurelio Cruz hermano del bisabuelo Cruz, decidió no luchar por sus terrenos y el abuelo Cruz que era el coordinador le habló a su hermano Alfonso para que ocupara su lugar, siempre y cuando tuviera para las cooperaciones.

Aunque Alfonso mandaba las cooperaciones no venía a apoyar y en una ocasión cuando la lucha ya estaba avanzada tuvieron que ir a firmar con el juez varios documentos, en esa ocasión el Sr. Alfonso se encontraba en la cárcel ya que había tenido un pleito en el DF y no pudo venir a firmar.

El abuelo Cruz y su hermano Alfonso son muy parecidos, físicamente, así que para que no perdiera Alfonso sus terrenos el abuelo Cruz se cambió de ropa y entró a firmar haciéndose pasar por Alfonso, claro el juez se dio cuenta pero como ya dijimos antes Don Margarito conocía a mucha gente en la ciudad y por suerte conocía al juez y le pidió que no dijera nada.

Así fue como el Sr. Alfonso logró tener sus terrenos, gracias al abuelo Cruz.

En fin, nosotros en el espacio KRUZ seguimos y seguiremos luchando contra lo que venga, nuestra lucha ha sido y será por defender la tierra, la historia y nuestra cultura.

Y aunque tenemos muchos enemigos, no nos referimos a nuestros familiares envidiosos, tenemos muchos amigos y amigas solidarias que nos apoyan, tenemos la convicción y la fuerza para seguir luchando.

Esta ha sido la historia de el espacio KRUZ que esperamos seguir escribiendo y contribuir para que la memoria no muera.

Y claro la historia la escribiremos nosotras y nosotros los que la vivimos, dependerá de nosotros y nosotras que sea una historia de lucha y de esperanza.

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